La circulación pulmonar es un circuito corto y de baja presión que va del ventrículo derecho, a través de los pulmones, hasta la aurícula izquierda. Su función es cargar oxígeno en la sangre y descargar dióxido de carbono.
El recorrido
El tronco pulmonar sale del ventrículo derecho y se divide en las arterias pulmonares derecha e izquierda, las únicas arterias que llevan sangre pobre en oxígeno. Se ramifican junto a las vías respiratorias hasta los capilares que rodean los alvéolos, y cuatro venas pulmonares devuelven la sangre rica en oxígeno a la aurícula izquierda.
Baja presión
La presión normal de la arteria pulmonar es de unos 25/10 mmHg, mucho menor que en las arterias del cuerpo. El ventrículo derecho, de pared delgada, puede con ella porque los vasos pulmonares ofrecen poca resistencia.
Ajustar la sangre al aire
Cuando una zona del pulmón está mal ventilada, sus arterias pequeñas se estrechan y desvían la sangre a zonas mejor aireadas (vasoconstricción hipóxica). Este ajuste entre ventilación y perfusión mantiene el oxígeno de la sangre.
Cuando el circuito falla
Un coágulo en las arterias pulmonares (embolia pulmonar) bloquea el flujo hacia pulmón que sigue ventilado, y la presión alta mantenida (hipertensión pulmonar) sobrecarga el ventrículo derecho. La insuficiencia cardíaca izquierda estanca la sangre en los pulmones y empuja líquido hacia los alvéolos.
Al lado de la cama
Una saturación de oxígeno baja con pulmones limpios puede indicar un problema de flujo sanguíneo, como una embolia pulmonar, más que un problema de la vía aérea. Los crepitantes en ambas bases pulmonares sugieren líquido que se acumula por falla del corazón izquierdo.
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Escrito por Making Synapses. Referencia de temas: OpenStax, Anatomy and Physiology 2e (sin texto adaptado).