La homeostasis es la capacidad del cuerpo de mantener estables sus condiciones internas mientras el mundo exterior cambia. La mayor parte de este control funciona mediante circuitos de retroalimentación.
Partes de un circuito de retroalimentación
Un sensor detecta un cambio, un centro de control lo compara con un punto de ajuste y un efector actúa para corregirlo. El cerebro, en especial el hipotálamo, y las glándulas endocrinas son los principales centros de control.
Retroalimentación negativa
La mayoría de los circuitos son negativos: la respuesta revierte el cambio. Cuando sube el azúcar en sangre, la insulina lo baja; cuando el cuerpo tiene calor, el sudor y la dilatación de los vasos de la piel lo enfrían.
Retroalimentación positiva
Unos pocos circuitos amplifican el cambio hasta que un evento se completa. Algunos ejemplos son las contracciones uterinas del parto y la cascada de la coagulación.
Cuando el control falla
La enfermedad a menudo significa que un circuito está sobrepasado o roto. La fiebre, la diabetes, el shock y la deshidratación son fallas de la homeostasis.
| Valor | Sensor o centro de control | Corrección |
|---|---|---|
| Temperatura corporal | Hipotálamo | Sudor o escalofríos, los vasos de la piel se abren o se cierran |
| Glucosa en sangre | Páncreas | La insulina la baja, el glucagón la sube |
| Presión arterial | Barorreceptores de la carótida y la aorta | Cambian la frecuencia cardíaca y el tono de los vasos |
| CO2 y pH de la sangre | Quimiorreceptores del tronco encefálico | Cambian la frecuencia y la profundidad de la respiración |
Al lado de la cama
Los signos vitales son una ventana a la homeostasis: una frecuencia cardíaca rápida suele ser el cuerpo compensando una pérdida de sangre, fiebre o dolor. Trata la causa, no solo el número.
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Escrito por Making Synapses. Referencia de temas: OpenStax, Anatomy and Physiology 2e (sin texto adaptado).