Una articulación sinovial está hecha para moverse con suavidad y poca fricción bajo carga. Cada parte tiene una función, y cada una puede ser fuente de dolor e hinchazón.
Cartílago articular
Un cartílago hialino liso cubre los extremos de los huesos para que se deslicen. No tiene irrigación ni nervios, por eso sana mal cuando se daña.
Cápsula y membrana sinovial
Una cápsula fibrosa rodea la articulación y está revestida por la membrana sinovial. La membrana produce líquido sinovial, un líquido fino y resbaladizo que lubrica y nutre el cartílago.
Ligamentos
Los ligamentos son bandas de tejido resistente que unen hueso con hueso y bloquean el movimiento en la dirección equivocada. Los tendones, que unen músculo con hueso, también cruzan la articulación y ayudan a estabilizarla.
Bolsas y meniscos
Las bolsas serosas son pequeños sacos con líquido que amortiguan los tendones donde rozan sobre el hueso. Algunas articulaciones, como la rodilla, también tienen almohadillas de fibrocartílago (meniscos) que profundizan la cavidad y reparten la carga.
| Parte | Formada por | Función |
|---|---|---|
| Cartílago articular | Cartílago hialino | Superficie lisa de deslizamiento |
| Membrana sinovial | Tejido de revestimiento fino | Produce líquido sinovial |
| Ligamento | Tejido conectivo denso | Une hueso con hueso |
| Bolsa serosa | Saco con líquido | Reduce la fricción |
Al lado de la cama
El líquido dentro de la cápsula (un derrame) hincha toda la articulación, mientras que la bursitis hincha una zona pequeña sobre una prominencia ósea. Una articulación caliente, roja e hinchada necesita analizar su líquido para descartar infección o cristales.
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Escrito por Making Synapses. Referencia de temas: OpenStax, Anatomy and Physiology 2e (sin texto adaptado).