Un adulto sano ingresa y pierde cerca de 2.5 litros de agua al día. El cerebro mantiene la concentración de la sangre en un rango estrecho ajustando la sed y la producción de orina.
Entrada de agua
La mayor parte del agua proviene de las bebidas y los alimentos, y una pequeña cantidad la produce el metabolismo. La sed es la principal señal para beber.
Salida de agua
La orina es la pérdida más grande y la única controlada. También se pierde agua por la piel, la respiración y las heces; estas pérdidas insensibles aumentan con la fiebre, la respiración rápida y el calor.
Los sensores
Los osmorreceptores del hipotálamo detectan cuando la sangre se concentra demasiado. Activan la sed y la liberación de ADH, así la persona bebe y el riñón retiene agua.
Cuando falla
Los adultos mayores sienten menos sed y se deshidratan con facilidad. El exceso de ADH causa retención de agua y sodio bajo, y la falta de ADH causa grandes volúmenes de orina diluida.
| Vía | Agua que entra (aprox.) | Agua que sale (aprox.) |
|---|---|---|
| Bebidas y orina | 1.5 L de bebidas | 1.5 L como orina |
| Alimentos y piel o respiración | 0.7 L de alimentos | 0.8 L por la piel y la respiración |
| Metabolismo y heces | 0.3 L del metabolismo | 0.2 L en las heces |
Al lado de la cama
El registro de ingresos y egresos y el peso diario siguen el balance hídrico; 1 kg de cambio de peso en un día equivale a cerca de 1 L de líquido. Evalúa la hidratación con las mucosas, la turgencia de la piel, el pulso, la presión arterial y la diuresis.
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Escrito por Making Synapses. Referencia de temas: OpenStax, Anatomy and Physiology 2e (sin texto adaptado).